El año de nadie

Jigger | Edición Nº 15
 

Latinoamérica tenía la oportunidad de que el 2020 fuese su año. De alguna manera, quizás casi lo fue: incluso antes de la pandemia, durante ella y, en Chile, con el estallido social, comenzaron a aflorar proyectos sociales preciosos que abrazaron diversas comunidades y causas que usan la cocina como elemento integrador, incluso conciliador; desde un Causas Nobles, liderada por el barman Miguel Larraguibel, pasando por un Comida Para Todos (Chile), un Gastromotiva (Brasil) o el proyecto MIL, en Moray (Perú), del chef de Central, Virgilio Martínez. Y aunque arrancaron antes, en 2020 se hicieron urgentes. Ollas comunes y redes virtuosas para combatir el hambre, para sacar a niños de la delincuencia o para devolverle la tierra fértil a los pueblos originarios en forma de despensa y producto. El 50 Best Latam de este no se postergó, lo que ciertamente deja en el radar a todos esos restaurantes, por más polémico que resulte –varios dijeron que finalmente fue una premiación delivery, omitiendo el largo plazo–. Sin embargo, este año que se va es el año de nadie. Las muertes, las enfermedades, los confinamientos, los cierres de fronteras, el distanciamiento social y la desaceleración comercial. Nada ayudó. Sin embargo, algo hay en Latinoamérica, cierta mística, cierta hermandad, que ha hecho de todo esto una forma de buscar una nueva musculatura. Y, a pesar de que esta empinada cuesta es para el planeta completo, en esta parte del mundo ha habido unión. Una voz amalgamada. Como las gredas, arcillas y toda esa alfarería que recorre el continente entero, de norte a sur, y que ilustra la portada de esta edición digital –no podíamos evitar tener una portada, aunque nunca huela a tinta–. Cocineros peruanos, argentinos, chilenos y mexicanos, por nombrar algunos, comenzaron a hacer eventos virtuales, lives de Instagram y un sinfín de acciones para ayudarse y compartir experiencias y ver el futuro con algo de luz. Incluso 50 Best hizo una gran misión de recaudación, 50 Best Recovery, y luego El Espíritu de América Latina, para apoyar y dar visibilidad a restaurantes que hoy están fuera del circuito 50 Best, que claramente resalta y ayuda a mantenerlos vigentes, pero que de alguna u otra forma se han transformado en verdaderos “héroes locales”. Si el 2020 fue el año de nadie, sólo queda cruzar los dedos –y hacer un brindis, aguantando la respiración y cerrando los ojos– para que el 2021 sea el año de todos.

 

Daniel Greve Schels
Director / Editor

daniel@emporiocreativo.cl